miércoles, 18 de julio de 2012

Ahora se que no toda la culpa


la tuvieron las palabras que yo no te dije,
que hay palabras que no se deben decir
por mas que se necesiten
porque corren el riesgo de ahogarse
en esos charcos de luz que evitabas pisotear
con las botas de agua
que solías ponerte en los días de lluvia.
Por si llovía.
Que las palabras que no te dije quedaron dichas
siempre y de ante mano
como un corredor que llega a la meta
antes de que nadie lo espere
y se queda desorientado
sin saber si alguien vendrá
para decirle que ha legado antes de tiempo
y que no se le esperaba tan temprano.
Una paradoja no es una mentira
y el viento susurra y se irrita
porque tú no sabes diferenciar entre la vida y una paradoja.
Y mientras tanto en el mundo
ellos cargan con lo que son
ignorantes de lo que tu tienes que callar
porque el cielo ya no es transparente
y las nubes empiezan a emborronarlo todo
de mentiras que no necesitas pronunciar.
Y yo duermo tranquilo
porque ahora se que no toda la culpa
la tuvieron las palabras que yo no te dije.

@juanjogines

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