martes, 20 de diciembre de 2011

Cuando vengas a buscarme


Vivo en el silencio,
en un instante de silencio que unas veces se hace río
y otras se hace secreto
si se filtra adecuadamente a través de la noche.


Si vienes a buscarme,
no olvides traer las palabras de entonces,
las preguntas de entonces, un par de cervezas
y todos los años que vivimos.

Porque vivo en el silencio,
y aquí las palabras no tienen por qué existir
ni tampoco los sonidos, ni la música, ni las margaritas.

Ni siquiera tienen por qué existir las promesas.
Cuando vengas,
recuerda que yo soy esa mujer que heredó un vientre sencillo,
que descuidó a propósito la primavera
y que se perdió paseando por un bosque de álamos.

Recuerda también,
que el tiempo es un asunto principal y que no perdona
porque siempre fue una oscura osadía
que se llenó de preguntas.

Ten cuidado,
 porque yo vivo en el silencio.

Quiero que tengas presente que en el cielo
las estrellas nunca esperan,
y que es muy probable que yo ya no esté
cuando vengas a buscarme.


Juan J. Ginés 

4 comentarios:

  1. con sus pequeños cambios me sigue pareciendo un maravilloso poema, lleno de imágenes y música.....

    El tiempo es voraz y casi siempre cruel y hace que desaparezcan hasta las estrellas.

    Un beso, me encanta este poema

    Anuska

    ResponderEliminar
  2. Gracias por el comentario es ete lugar intimo que siempre fue la cueva de los locos

    ResponderEliminar
  3. En todas tus cuevas siempre ha estado mi comentario y mi admiración a tu poesía, aunque deje de ser un lugar íntimo.

    ResponderEliminar
  4. Mi cueva esta en una isla. Para llegar a ella hay que nadar. Un beso anuska, mi fiel lectora y Amiga

    ResponderEliminar