sábado, 12 de febrero de 2011

El olor de la covacha (Año II Núm 10)

La bicicleta Estática
Sergi Pámies






       Con su anterior libro, "Si te comes un limón sin hacer muecas" Sergi Pámies ya concitó los más apasionados elogios. Ahora Sergi regresa con otro libro de relatos, "La bicicleta estática", que sin duda no dejara indiferente a nadie. A través de diecinueve relatos cortos y con la precisión con que nos acostumbra, nos hace un catálogo de las emociones y los desconciertos de la madurez. Ya desde el título se nos muestra un mundo lleno de personajes que se empeñan en no dejar de pedalear a pesar de que no consiguen moverse. Con cada relato Pámies va construyendo un mundo de tristeza soledad en el que lo único que queda es debatirse entre la soledad del naufragio o el pánico que nos provoca estar siempre al borde del abismo. En el prólogo de su anterior libro Enrique Villa-Matas  Cuenta una anécdota que define muy bien al este escritor de brevedades. Una vez hablando de Sergi Pamies , un periodista un tanto molesto por tanto entusiasmo le preguntó a Vila-Matas que por qué le interesaba un autor que no se parecía en nada a él. Enrique dudó e incluso pensó en responder que le gustaba por la atracción de los contrarios. Pero acabó diciendo algo que le salió del alma: "Es que Pámies no se parece a nadie". Y resulta ser absolutamente cierto. Tan cierto como que su sentido del humor, ese que se impregna en cada uno de los relatos y en cada una de las vidas de sus personajes, su sentido del humor, digo,  es absolutamente serio. Un libro imprescindible que tendrá muchas pero que muchas relecturas.

Juan J. Ginés

2 comentarios:

  1. Por lo que te leo, me gustará. Asegurado. Un abrazo y gracias por compartir el olor de la covacha.

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  2. Gracias a ti Nuria, gracias por tu fidelidad y por tu sinceridad. Siempre estará abierta para ti la cueva y la covacha

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