miércoles, 26 de enero de 2011

El olor de la covacha (Año II Núm 9)

La necesidad de ser otro o la sana reinvención del plagio.



Para crear el personaje de María Turner en el libro Leviatán Paul Auster se apropió de diversos episodios de la vida de la escritora y artista Sophie Calle. Al mismo tiempo, inventó otros muchos que nada tenían que ver con su vida. Sophie quedó tan seducida por ese juego de Auster que decidió mezclar a su vez en su propia vida la vida de María. De este modo Sophie se sometió a los mismos rituales que Auster había inventado en la novela para María, como la dieta cromática que consiste en tomar únicamente alimentos de un solo color al día; o el vivir durante periodos enteros a base de ciertas letras del alfabeto. Así los rituales reales de Sophie se mezclaron con los inventados por Auster para María. Pero Sophie Calle fue más allá. Le pidió a Auster que inventara un personaje de ficción para ella al que se esforzaría en parecer en la vida real. De este modo le dio a Auster la oportunidad de que hiciera de ella lo que quisiera durante un periodo máximo de un año. Auster objetó que no quería asumir la responsabilidad de lo que pudiera suceder mientras Sophie seguía el guión, pero a cambio le envió unasinstrucciones personales para Sophie Calle con el fin de mejorar la vida en Nueva York (porque ella me lo pidió). Lo que ocurrió se cuenta en el texto “Gothan Handbook. Nueva York, instrucciones de uso”
Estas y otras imposturas literarias parecidas se reúnen en el libro “El juego del otro” editado por Errata Naturae. Vila Matas, Jean Echenoz , Barri Gidford o Paul Klee aparecen en este interesante e inusual libro junto con los citados Paul Auster y Sophie Calle.
El juego de ser otro ha cautivado desde siempre al ser humano de la forma más diversa. En el prólogo del libro los editores cuentan la historia real y reciente de Alicia Esteve. Alicia recorrió los platós televisivos y las redacciones de periódicos de todo el Planeta durante meses, contando su historia como superviviente de los atentados del 11-S. Llegó incluso a presidir la asociación de víctimas. Pero el 11 de Septiembre Alicia no estaba en ninguna de las torres gemelas. Ni siquiera estaba en Nueva York. La prensa descubrió que el día del ataque Alicia participaba en Barcelona en un tedioso curso de Marketing. Alicia quiso ser alguien que no era y finalmente acabó suicidándose en 2008.

Juan J. Ginés

2 comentarios:

  1. Ay esa María Turner de Leviatán que personaje tan fantástico.

    Esa necesidad de ser otro yo en realidad lo considero un poco patológico es genial ser uno mismo.

    Parece interesante también
    Besos

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  2. Tomo nota, JJ, creo que me va a gustar. Gracias.

    Besazo.

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