sábado, 4 de diciembre de 2010

Mujeres de silencio. Cuando vengas a buscarme



Vivo en el silencio,
en un instante de silencio que unas veces se hace río
y otras se hace secreto
si se filtra adecuadamente a través de la noche.

Si vienes a buscarme
no olvides traer las palabras de entonces,
las preguntas de entonces, un par de cervezas
y todos los años que vivimos.

Porque vivo en el silencio,
y aquí las palabras no tienen por qué existir
ni tampoco los sonidos, ni la música, ni las margaritas.

Ni siquiera tienen por qué existir las promesas.

Cuando vengas,
recuerda que yo soy esa mujer que heredó un vientre sencillo,
que descuidó a propósito la primavera
y que se perdió paseando por un bosque de álamos.

Recuerda también,
que el tiempo es un asunto principal y que no perdona
porque siempre fue una oscura osadía
que se llenó de preguntas.

Ten cuidado,
yo vivo en el silencio.

Quiero que tengas presente que en el cielo
una estrella te estará esperando,
aunque es muy probable que yo ya no esté
cuando vengas a buscarme.

Juan J. Ginés (de Mujeres de Silencio)

8 comentarios:

  1. He disfrutado leyendo este poema, lo he leido y releido para tratar de encontrar algún camino, me parece bello, armónico, lleno de imágenes que se perciben de verso en verso.

    Me ha gustado mucho, la verdad es que noto un cambio en tus poemas en los últimos tiempos, aunque vuelves al silencio, a la ausencia, a la espera y por supuesto al tiempo.

    Me alegra que empieces a mostrar esta seríe de poemas de los que me hablaste, me gusta tu poesía se que lo sabes.

    Un beso mi querido amigo y todo mi cariño como siempre

    Anuska

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  2. Gracias Anuska, me alegra que te guste, me alegra que te parezca armónico y bello. Para mi ya sabes que son poemas que abandono sin terminar, porque cada vez que los leo me parece que les falta algo.
    Muchas gracias por tus palabras.

    Juanjo

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  3. Hola Juan José

    Sé de ti a través de Ana Agudo y vuestros comentarios en facebook. Nunca había leído un texto tuyo y éste me ha parecido extraordinario. Leerte ha sido como oír una música de cámara, recogida, emotiva, armónica... directa a emociones que están, pero que a veces no acabamos de ver. Te seguiré como "Distrahuida", que es el nombre de mi blog. En FB me verás como Angelines Belmonte.
    Me despido con la sensación de que hay muchas más palabras para tu poema.
    Un abrazo

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  4. Tú vives en el silencio (aún a través de esas mujeres) y yo estoy sentada al borde... lo cual constata que es un pozo con una profundidad poética que no se acaba. Me encantó, JJ.

    Besazo.

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  5. Gracias distrahuida por tu visita. Las palabras que me dedicas las agradezco. Yo soy un escritos de silencios y de escondites. Suelo esconder mis poemas y mis palabras. Soy escritor de pocos lectores, cuantos menos mejor. Pero si te acercas a mi poesia serás bienvenida en esta cueva de locos

    JJ

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  6. Gracias Paloma, un pozo es un buen sitio en e que sentarse y contemplar, desde fuera siempre. Muchas gracias por tu visita y tus palabras.

    JJ

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  7. Y ¿dónde estarán, cuando ya no estén, cuando ya nada esperen? En un rincón del silencio, acodados, entre una sílaba y una estrella. O tal vez en un rincón de una risa. O en el de una lágrima. O en el de una pena. Allí. Tal vez.

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  8. Precioso tu comentario Indigo. El comentario tiene mas poesía que el propio poema. Gracias y un abrazo

    JJ

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