martes, 9 de noviembre de 2010

Si el viento los dispersa

A veces,
los fragmentos de una vida quedan divididos
como gotas de agua  en un cristal
que el viento dispersa.
Cuesta reunirlas
y esculpir algo nuevo de ellas.
La casa está vacía y la calma recorre todos los rincones
como un susurro, como un silencio encendido.
Es entonces cuando te aproximas
y nadie conoce el dolor que te sucede
ni el insomnio que te habita.
Aun falta mucho para llegar el día,
el sol no estará en lo alto hasta muy tarde
y ya te habrás ido.
Las nubes buscan ociosas su destino
en un cielo en el que no vuelan las aves.
Y entonces,
suena una voz, un reclamo que te pide y te desea:
Ven entra,
a fuera hace frío.
Te estábamos esperando.

Juan J. Ginés

4 comentarios:

  1. precioso poema, es cierto que a veces se fragmenta la vida y cuesta reunir los pedazos de nuevo. Es bueno saber que alguien te espera.

    Precioso poema Juanjo, me ha gustado mucho, un beso muy grande

    Anuska

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  2. Cuantas veces la vida queda rota, fragmentada, vacía…nadie conoce el dolor que te sucede tan solo el que lo habita…
    La esperanza perdura, siempre está la puerta abierta para cuando vuelva…
    Me gusto pasar a leer tus letras.

    Saludos

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  3. "y nadie conoce el dolor que te sucede
    ni el insomnio que te habita" tremendo y desolador, JJ, a pesar del triste vacío y eldesamparo que encierra es muy bello, quizá porque al final hay una lucecita de esperanza.

    Me gusta leerte.

    Besos y café.

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  4. Es que a veces, los fragmentos no tienen nada que ver entre sí...
    Nadie lo conoce, no, no con la misma intensidad, no enel mismo grado, pero se aproximan... y encima se dignan a esperarte. Eso ya es, querido loco, todo un triunfo.

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