sábado, 6 de febrero de 2010

Como un recuerdo




La vida que se guarda en sus hondos espacios
Pere Gimferrer



Aquella tarde las flores comprendieron su nombre,
entendieron que viven prisioneras de su belleza
de sus responsabilidades y de su aroma.
Así yo de sus caricias,
de las confidencias que compartimos,
de las distancias que poco a poco fuimos acortando
en el lento transcurrir de aquellos días que sonaban
como alegrías.
Nada será igual al último segundo que compartimos,
nada igual al ultimo rayo de sol que acarició nuestros cabellos.
La vida reparte días cada mañana, días nuevos,
días sinceros.
Nunca se acaban las palabras que nos decimos
ni el aroma de las flores se termina al cortar su tallo,
permanece siempre en nosotros como un recuerdo.


Juan J. Ginés

1 comentario:

  1. Precioso poema con olor a recuerdo que tengo el placer de releer, somos prisioneros de caricias, de recuerdos, de sueños.

    Me gusto mucho este poema

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